Lo Que Aprendí En Los Juegos Infantiles – Lessons From The Bouncy Castle

A.K.A. How To Get Your Foot Out of Your Mouth

¡Ay Amiga! ¡Necesito un café bien fuerte después del día que me tocó hoy! Primeramente, ¿cómo se me pueden olvidar todas las advertencias de Proverbios donde nos habla de no juzgar una situación sin antes escuchar ambos lados? ¿Encima de las advertencias de lo peligroso que es el enojo?

¡Pues déjame contarte lo que me pasó!

En el Bazaar de Verano, donde mis dos hijas mayores están aprendiendo el mundo de negocios, mis dos hijos chicos se pasan casi las 6 horas enteras en el juego infantil infalible. Las últimas dos semanas me han estado diciendo que hay niños grandes que solo entran a escupir por molestar y a botar a los chicos.

Pues inmediatamente se me salió la Mamá Leona y les di instrucciones: La próxima, díganles que no lo hagan y salganse de ahí… y si alguien los lastima, vengan a avisarme. Iré a PLATICAR con esos padres de familia (después de quitarme los aretes y arremangarme la blusa).
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Pues hoy fue ese día de días cuando mi princesita de 4 años me fue a decir que un niño grande no sólo la botó, ¡sino también le escupió! ¡Ja!

Me puse furiosa. Te imaginas lo que pasó por mi mente en esos 5 segundos que me llevó caminar hacia el juego. Estaba lista para librar al mundo de otro niño malcriado que se aprovecha de los chicos… solo que al llegar me confrontó la mamá de dicho niño y rápidamente me explicó lo que en realidad había pasado, y que ella NUNCA permitiría que su hijo hiciera tal cosa.

Pausa. Solo un momento. Mira cuan fácilmente le había atribuido a esta linda madre todas las malas características de los otros padres irresponsables que no habían supervisado a sus hijos las semanas pasadas. ¡Saz! Bueno, sigamos.

¿Y entonces qué pasó?

Estaban jugando y accidentalmente se chocaron. Y es posible que un poco de saliva de alguien haya volado -como suele suceder cuando todos están brincando y gritando de felicidad a la vez- Pero no fue nada malicioso.

¡Qué “metida de pata”, Celina! (Así decimos en Guatemala cuando cometemos un error a lo grande). ¿Cómo le voy a hacer para “sacar la pata”?

En ese momento, el tiempo se sostuvo y me di cuenta de algo:

O hago las cosas a mi manera o pongo en práctica la instrucción que Dios nos da en Su Palabra. O me cedo a mis impulsos carnales o me cedo a los caminos de Dios. Esos impulsos carnales fueron los que me metieron en este lío, ¡así que más claro no canta un gallo!

¡Vaya Hombre! Es algo tan sencillo, y a la vez tan difícil.

Pero la gracia de Dios siempre está presente para darnos la habilidad necesaria. Solo nos queda cedernos a ella.

Sí. Cedernos. Mira, la guerra interna que pasé en ese momento con la adrenalina que me hacía temblar y las muelas que me dolieron de tanto apretar no fue nada fácil. Pero en eso, estas fueron las palabra que salieron de mi boca:

“Mil disculpas por estar tan alterada. Veo que eres una buena Mamá y no hubieras permitido que algo así sucediera. Por favor perdóname.” Le expliqué un poco la historia de las semanas previas, me disculpé una vez más y ya.

Francamente esas palabras me supieron a vinagre saliendo de mi boca, pero el resultado es dulce como la miel.

No me hice una nueva amiga, pero SÍ aprendí una super lección:

La Palabra de Dios me enseña a no meter la pata en algo tan cotidiano como los juegos infantiles. Y cuando no lo hago a su manera la primera vez, Su Palabra me da instrucción a como sacar la pata cuando ya la metí. Y a pesar de todo esto, me ama. ¡Cuánto me ama!

No es por nada, pero después de todo esto, me voy al piano a cantar “It is Well With My Soul”… es una canción en Ingles que dice “Ahora mi alma está en paz.” Te la puse aquí por si quieres cantar conmigo…¡tal vez te ayude si te confrontan en el juego infantil!


English Version

¡Oh my friend! I just want a little coffee with my humble pie, please! (Groan) How could I forget all the warnings from Proverbs about hearing both sides of the story before you judge a situation AND how anger is sure to get you into trouble?

Well… let me tell you exactly how!

At the Farmer´s Market, where my two older girls are practicing their entrepreneurial skills, my two younger kids spend most of those 6 hours in the bouncy castle. The last two weeks they’ve complained to me about kids spitting all over, just to make things disgusting, and bigger kids knocking the little ones down just for fun.

My Mama GRRRR was instantly activated.

I came up with guidelines: Tell people to stop and get out of there… and if someone hurts you, come and get me. I WILL go find the parents and have a little chat!

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Well… today, o fateful day, my princess-y, 4-year-old, blue-eyed cutie came and told me a big boy had pushed her over AND spit on her.

I was furious. I charged over there on my white horse, ready to have a show down with the big boy. Only to find out, as his Mamma promptly explained, that that was not at all what happened, and that she would never allow that to happen.

Pause. Just as a side note: I had put on this lovely mom all the bad feelings I felt towards the other parents who were irresponsible and had not been supervising their children the previous weeks. Ugh! Un-pause.

So what really happened?

They may have been bouncing and knocked into each other. And some spit may have flown out of someone’s mouth, as it tends to do when your having fun jumping around with a bunch of friends. But it was never malicious.

What to do? This is a pretty pickle you’ve gotten yourself into, Celina!

Well, in that split second I realized something.

I either handle my mistake my way, or the High Way. It was time to dig deep and LIVE the Word of God or follow the Big Fat Road of giving into my flesh… and we all know where THAT just got me!

Man! Simple? Yes. Easy? Nope. Not. At. All.

But God’s grace is always there to empower us. All we need to do is yield to it.

Yes. Yield is definitely the right term. There was a full-on war going on inside of me. Adrenaline was making me shaky, I could feel my teeth grinding. And these words came out of my mouth…

“I’m sorry for my rash behavior. I see that you are a good Mama and wouldn’t let that happen. Please forgive me!” I explained a little of the history behind my hysterics and apologized one last time. Honestly? That tasted like vinegar coming out of my mouth, but the end result is sweet like honey!

Did I make a new friend? Probably not. But I DID learn a valuable lesson:

God’s Word truly tells me how to handle the situation at the Bouncy Castle. And when I don’t heed His Word the first time, it offers me instruction on how to get out of the mess I made. And He still loves me. Oh how He loves me!

Now, I’m just going to go to my piano and sing “It is Well With My Soul”. Sing with me? And it might just come in handy if you happen to be at the bouncy castle…

So let go my soul and trust in Him
The waves and wind still know His name

It is well with my soul…

Hi! I’m Celina. Happily married to Brad and the blessed Mama of 6. The love Jesus has shown me has revolutionized my life so I passionately sing, write and chat with friends new and old about His Design for our lives. We have lived and ministered in 4 countries and love the adventure of faith God has us on!